La hipoteca no es carga familiar

Ya hace más de tres años que el Tribunal Supremo nos dijo que el pago de la hipoteca no se considera carga familiar, y que por tanto siendo una deuda de la sociedad de gananciales, los cónyuges deben contribuir a la misma al 50%.

Si bien en la ley no existe una definición clara de qué puede entenderse como carga familiar, podemos decir que son todas aquellas obligaciones económicas necesarias para el sostenimiento de la familia. Una de las características que tienen las cargas familiares es que se reparten entre los cónyuges en función sus ingresos, de tal forma que si hay una diferencia sustancial entre los ingresos de uno y otro, el reparto de las cargas no tiene porque hacerse por mitad, sino que podría darse la circunstancia de que el cónyuge que más cobre, soporte un porcentaje mayor.

Con anterioridad a la Sentencia del Tribunal Supremo de 28 de Marzo de 2011, existían Juzgados que entendían que la hipoteca era una carga familiar (sobre todo cuando había hijos menores), e imponían en sus sentencias, en determinados casos, que un cónyuge contribuyera con un porcentaje mayor que el otro al pago de la misma. Desde el dictado de esa sentencia, eso ya no ocurre, ya que no se entiende como carga familiar y en todo caso la contribución al pago de la hipoteca es del 50% para cada uno. Muchos jueces y abogados de familia entienden que es lo más justo. Nosotros no. Imaginemos un matrimonio con tres hijos en el que el marido gana 1500 euros y la mujer está en paro sin cobrar ninguna prestación. Tienen una hipoteca de 500 euros mensuales. Sin entrar a valorar a quien se atribuye la guarda y custodia ¿alguien ve justo que ella esté en la obligación de pagar 250 euros mensuales?

Pero es más, el hecho de que la hipoteca se considerase carga del matrimonio y fuese reconocido así en la sentencia de divorcio, permitía que se pudiera ejecutar la sentencia de divorcio en caso de impago de aquella. Ahora eso es imposible, de tal forma que si el progenitor no custodio decidiera dejar de pagar la hipoteca, nada se lo impediría, con las consecuencias que ello tendría para lo hijos, que se verían en la calle cuando el banco decidiera ejecutar la hipoteca.

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